¿Cómo quitar el gotelé?

Última actualización: 27.09.22

 

El gotelé es un acabado que a muchas personas les gusta porque da cierto carácter a las paredes, pero su complicado y más exigente mantenimiento ha llevado a que también se busque cómo alisar paredes, para hacerlas más fáciles de limpiar y pintar en posteriores ocasiones, además de gastar menos material.

 

Los estilos decorativos y de pintura en las paredes cambian con el pasar de los años y el gotelé, un acabado bastante popular hace algunos años, ya no está tan vigente, sobre todo porque resulta un poco difícil de cuidar. En este sentido, algunos usuarios prefieren quitarlo antes que intentar reparar su gotelé.

 

Cómo hacer gotelé

El acabado gotelé es una técnica en la que se emplea pintura al temple espesa con la cual cubrir las paredes. Al hacerlo de esta manera, se crean grumos que ayudan a disimular imperfecciones de la superficie, así como también añadir textura a una pared lisa.

Una de las ventajas de la pintura gotelé es que no necesitarás de herramientas especiales para aplicarla, como un rodillo para pintar gotelé, por ejemplo, ya que puede hacerse con uno común. Sin embargo, el gotelé no puede ser aplicado con pintura impermeabilizante o sellador, ya que esto podría afectar directamente la eficacia del producto.

 

Tipos de gotelé

Básicamente existen 2 tipos de gotelé: al temple y plástico. Cada uno tiene sus propios requerimientos y reacciones a los productos para eliminar gotelé, por lo que, antes de buscar como quitar el gotelé, debes identificar su tipo.

A su vez, ten en cuenta que posiblemente necesites aplicar una capa de ecoestabilizador, antes de intentar raspar la pared, dependiendo del tipo de gotelé. Para identificarlo, basta con diluir un poco de la pintura en un vaso con agua: si se disuelve, es al temple. Si no, es plástico.

Cómo quitar el gotelé de pared

Si quieres un cambio de estilo en tu hogar y deseas aprender cómo deshacerte del acabado gotelé de las paredes, en el siguiente espacio te indicaremos paso a paso lo que debes hacer para renovar tu decoración:

 

  1.   Raspar las paredes

Lo primero que debes hacer es minimizar el acabado gotelé. Esto puedes hacerlo de diversas maneras, pero una de las más eficientes y económicas es con una espátula, aunque funciona más que todo en gotelé de gotas pequeñas.

Para disminuir el gotelé, simplemente deberás raspar las paredes hasta nivelar lo más posible el acabado. Esto evitará que emplees más producto reparador del necesario y a agilizar los procesos de secado posterior.

 

  1.   Aplicación de la masilla

Para el siguiente paso, deberás hacerte con un rodillo grueso que te permita aplicar fácilmente la masilla reparadora además de una espátula con la cual cubrir los bordes y rincones.

Comienza por introducir el rodillo dentro del bote con mezcla y empápalo completamente. Colócalo en la base de la pared y llévalo hacia arriba haciendo los remates que sean necesarios. Aparte, te aconsejamos cubrir zonas de 1 metro de ancho y surcar, antes de continuar con la siguiente para evitar que se seque antes de tiempo.

 

  1.   Uso de las rasquetas

Ahora deberás hacer surcos en la superficie de las paredes para nivelar el nuevo acabado de la pared y retirar el material excesivo.

Para ello, necesitarás rasquetas: una rayada y una lisa. Comienza por pasar la rayada en dirección horizontal por sobre toda la superficie de la pared, para después pasarla en dirección vertical y obtener así surcos cruzados con la misma nivelación. Cuando estés conforme, finaliza pasando la rasqueta lisa con firmeza, para eliminar cualquier surco y deja secar.

 

  1.   Segunda capa de masilla

Antes de aplicar la segunda capa de masilla o siquiera pintar las paredes, deberás esperar a que estas se sequen por un período no menor a 24 horas o mayor a las 48 horas. Cuando se cumpla este plazo, podrás proseguir con el siguiente paso.

La segunda capa de masilla suele aplicarse si aún es posible notar el gotelé debajo de la pasta niveladora. Esto suele ocurrir más que todo con un acabado de gota de pintura grande y para hacerlo simplemente deberás seguir los mismos pasos que llevaste a cabo al aplicar la primera capa y, de igual forma, esperar el tiempo recomendado de secado.

 

  1.   Lijado de las paredes

Ahora necesitarás una lija para pared con el nivel de granulado recomendado según la cantidad y el grosor de los restos que hayan podido quedar después de la aplicación de la masilla reparadora.

Puedes usarla directamente sobre la pared o también montarla en un mango para lijar paredes, el cual es más ergonómico de manejar. Sea como sea, deberás asegurarte de quitar todas las imperfecciones y terminar con un acabado completamente liso y libre de bultos, para poder pintar del color de tu preferencia.

Consejos adicionales

Antes de llevar a cabo el proceso, te aconsejamos tomar fotos a las paredes con una buena cámara réflex como la Canon EOS 4000D. Opiniones concuerdan que así podrás notar más detalladamente el acabado y revisar si estás conforme con el cambio en la estética de tu hogar.

Como método alternativo, si no quieres pasar demasiado tiempo raspando o el gotelé es muy difícil de rebajar, una máquina para quitar gotelé bastante eficiente es la lijadora orbital. Esta herramienta puede desaparecer rápidamente el gotelé dejando una superficie lisa y lista para pintar.

Otra alternativa popular es rociar el gotelé con decapante casero para aflojar la pintura antes de intentar rasparla. Puedes hacerlo mezclando a partes iguales agua y vinagre en un bote rociador, para después humedecer las paredes y dejar reposar hasta que se absorba.

Por último, si no quieres hacer grandes cambios o trabajos sobre las paredes, también puedes colocar láminas para tapar gotelé, las cuales están disponibles en todo tipo de diseños, colores y tamaños, para permitirte cubrir con elegancia el acabado de las paredes.

 

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