¿Qué tipos de bombillas existen?

Última actualización: 30.09.22

 

A pesar del tiempo transcurrido, las bombillas de luz siguen siendo una pieza clave en el alumbrado de nuestro hogar. La buena noticia es que, frente a las bombillas antiguas, las modernas ahorran energía y te ayudan a personalizar el entorno como quieras.

 

Corría el año 1880 cuando Thomas Alva Edison patentó la primera bombilla de la historia y empezó a comercializar la misma. Un modelo que, por aquel entonces, era muy poco eficiente: gastaba el 80% de la energía en generar calor y solo el 20% de la energía en emitir luz.

Desde aquellos lejanos años, las lámparas incandescentes han cambiado mucho, aunque por desgracia su falta de eficiencia ha acabado con ellas. Y es que, pese a que hoy día todavía es posible encontrarlas en algunos establecimientos, su fabricación está prohibida por la Unión Europea por razones de eficiencia energética.

Afortunadamente, la variedad de bombillas actual es más que considerable, disponiendo de diferentes tipos de lámparas, bombillas y elementos con los que ahorrar energía e incluso ajustar el color y el brillo de la iluminación a lo que necesitemos en cada momento. Algo que tiene el inconveniente de que nos perdemos entre las diferentes clases de bombillas existentes. Por suerte, hemos hecho el trabajo duro para ti, cuyo resultado es la guía de bombillas que te ofrecemos a continuación.

 

Tipos de casquillos de bombillas

Dentro de las partes de una bombilla, el casquillo es una de las más características a la hora de clasificarlas. En general, la mayor parte de nosotros pensamos que las bombillas no tienen más que el “casquillo fino y el gordo”, equivalentes a las medidas E14 y E27. Sin embargo, también son habituales los conectores tipo GU, que encontramos en los diferentes tipos de bombillas halógenas diseñadas para focos de encastre.

Fuera de estos elementos, tenemos otros tipos de casquillo de bombilla como los pines tipo G de los tubos y bombillas fluorescentes, así como otros tipos de rosca tradicionales tipo E, iguales a las bombillas más clásicas, aunque variando en sus dimensiones. Como es lógico, es clave que a la hora de comprar bombillas acertemos con el tipo de casquillo, pues si no lo hacemos será imposible utilizar las mismas.

Tipos de bombillas por tecnología

Otro aspecto importante que define a las bombillas actuales es la tecnología de funcionamiento que nos ofrecen. Una cuestión donde la variedad se ha incrementado de forma notable. No obstante, el dominio entre los consumidores de los distintos tipos de bombilla LED que existen en el mercado es cada vez mayor.

La primera tecnología de la que tenemos que hablar es la halógena. Este sistema ha reemplazado a las bombillas incandescentes clásicas, ofreciendo un ahorro de energía frente a estas de un 30% aproximadamente. Este sistema puede encontrarse en forma de bombilla tradicional o bien de bombilla plana, ideal para su colocación en focos encastrados.

Algo mayor es el ahorro de las bombillas fluorescentes, que cuentan con un sistema similar al de los tubos fluorescentes de siempre y ahorran un 75% de energía frente a la bombilla incandescente de siempre.

Sin embargo, donde encontramos el mayor ahorro es en la tecnología LED. Esta es capaz de reducir el consumo hasta un 90% frente a la bombilla incandescente tradicional, teniendo la ventaja adicional de contar con una vida útil mucho más amplia. Por lo tanto, los diferentes tipos de bombillas LED existentes no solo nos permite ahorrar energía, sino que también alarga los tiempos de cambio de las mismas, gastando menos bombillas durante su vida útil.

 

Tipos de bombillas por potencia

Llegamos a uno de los aspectos más complejos, dada las diferencias de consumo existentes entre modelos. Todas las bombillas de todas las clases que hemos mencionado se presentan en potencias variables, que van desde 1 vatio de los modelos de LED hasta los más de 600 de las bombillas halógenas de mayor potencia.

Esto nos deja dos problemas. 

Uno de ellos es elegir la cantidad de vatios necesarios para alumbrar cada estancia. Pensamos que no es lo mismo la potencia que necesitamos en una oficina o una cocina que en un dormitorio. Por tanto, tendrás que ver el espacio de la estancia y el grado de iluminación que debe tener esa zona.

El otro problema es el de las equivalencias. Para una bombilla incandescente de 60 vatios de potencia, adecuada para una estancia no muy grande, las equivalencias serían de 46 vatios en modo halógeno, 12 en modo fluorescente y apenas 9 vatios en un producto LED. Por suerte, todas las cajas de las bombillas incluyen la equivalencia correspondiente en términos incandescentes, lo que al menos te da una referencia a la hora de elegir bombillas para tu hogar.

Bombillas por tipos de luz

La mejora tecnológica es otra novedad interesante a la hora de disponer de diferentes bombillas según el tipo de luz que generan. Esto permite elegir productos con una cierta temperatura o índice cromático específico.

La temperatura de la luz nos permite saber el color que ofrece la misma, dentro del planteamiento de la luz “blanca”. Los productos con niveles de unos 2700 K ofrecen una luz más amarilla, adecuada para el hogar, mientras que los de 3.000 K son aptos para oficinas y almacenes. Si prefieres una bombilla de luz blanca, recurre a los modelos de unos 6.000 K, mientras que los de 6.500 K o más dan una luz más parecida a lo del día.

Algo similar pasa con el índice cromático. Esta escala va de 0 a 100 y compara la luz natural con la de la bombilla. Cuanto más cercano sea este valor a 100, el extremo superior de la escala, más parecida a la luz del día será la que genera la bombilla.

 

Tipos de bombillas por acabado

Otra de las novedades que tienen las bombillas actuales son los acabados que nos ofrecen. Una de las últimas modas, por ejemplo, son las bombillas de acabado industrial, que imitan a los productos incandescentes de siempre, aunque con unas bombillas alargadas y muy vistosas. En este aspecto decorativo también tenemos que hablar de las bombillas artísticas que, gracias a la polivalencia de esta tecnología, permiten crear elementos de iluminación con todo tipo de formas y acabados. Ideales para rematar todo tipo de lámparas sin romper su estética.

El otro gran grupo interesante lo forman las bombillas para zonas complejas. Estas han sido fabricadas para que el polvo y la humedad no supongan un riesgo a la hora de usar las mismas, simplificando los montajes. Así que, si tienes un baño especialmente húmedo, además de una pintura antihumedad, puedes recurrir a estas bombillas para iluminarlo.

 

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