Papel de lija: numeración según sus aplicaciones

Última actualización: 27.09.22

 

Ya sea que desees mantener en buen estado tus muebles o renovar la pintura de tu coche, debes saber cómo realizar un lijado manual, lo que puede convertirse en un verdadero arte para los aficionados y profesionales del bricolaje. En este sentido, es muy importante conocer más a fondo los tipos de lija y sus diferentes usos.

 

La elección del papel de lija puede resultar desconcertante si quieres saber cómo lijar una pared o cualquier otro tipo de superficie. Por esta razón, mencionamos todo lo que debes saber del papel de lija para que puedas elegir el tipo que mejor se adapte a tus necesidades.

 

¿Cuáles son los tipos de grano del papel de lija?

Cuanto mayor sea el número del papel, más fino será el grano, por lo que un papel de lija con una numeración de grano 200 resulta 2 veces más fino que una lija de grano 100. En este sentido, la numeración expresa la densidad del grano. Por lo tanto, a un mayor número, menos abrasivo será el papel.

El grano extra grueso suele ser aquel con una numeración de 16 a 40 y resulta útil en una gran cantidad de trabajos, como por ejemplo para lijar madera, remover capas de pintura o barniz antes de realizar un trabajo más delicado e incluso para lijar paredes. Por otro lado, el grano grueso tiene una numeración desde 50 hasta 60 y, por lo general, este tipo de papel sirve como lija para metal, principalmente en estructuras exteriores, como vallas, marcos de ventanas, etc.

Entre las lijas para madera, la opción más usada es la de grano medio, entre 80 y 100, que es apta para corregir pequeños desperfectos. También está el grano medio fino o fino, que tiene una numeración de 120 a 150 y es apropiado para las últimas etapas de trabajo. De igual forma, para pulir madera y obtener una superficie lisa al tacto, entonces debes usar la lija de grano muy fino, que es aquella entre 180 y 240, adecuada para realizar el último lijado antes de pintar.

Por último, está el grano extrafino que tiene una numeración de 280 o más, que está destinado principalmente para hacer pequeñas correcciones, ya que se trata de una lija poco abrasiva.

La importancia de definir el acabado deseado

Todos los tipos de lija son muy útiles dependiendo del acabado que desees. Por ejemplo, para lijar un mueble antes de aplicar el barniz, es apropiada una lija de grano 180. En cambio, si estás haciendo un mueble con tablas de madera en bruto, entonces debes comenzar con una lija con grano de mayor grosor, como 80. Al finalizar, puedes utilizar una lija con grano de 240 para los acabados más delicados.

Por otro lado, es importante mencionar que, ya sea papel de uso manual o láminas para lijadoras eléctricas, el grano siempre está expresado de la misma manera. Lo único que cambia es la durabilidad del grano dependiendo del soporte y la calidad del fabricante.

 

Los diferentes soportes de lija

Muchas personas no suelen tomar en cuenta este aspecto, pero es importante precisar sobre qué tipo de soporte está adherido el abrasivo, ya que esto podría definir la vida útil del mismo. En este sentido, las lijas para uso manual suelen estar conformadas por papel y se usan principalmente para trabajos de precisión, en donde se requiera lijar una superficie pequeña o delicada.

Las lijas para lijadora tienen un soporte hecho de lona o lienzo abrasivo, que es resistente a los arañazos, la fricción y las altas temperaturas. Por lo tanto, se trata de una lija más resistente, apropiada para trabajar sobre grandes superficies. En cuanto a la presentación del papel de lija, está disponible en discos, hojas, rollos, tiras e incluso puntas. Esta última se trata de una lija para taladro que viene en diferentes formas para ingresar fácilmente a lugares muy estrechos.

Abrasivos que componen las láminas de lija

Hay tres tipos principales de lijas entre los que destaca el pedernal, que representa al popular papel de lija que normalmente es utilizado en el pulido de madera. De igual forma, es posible usarlo con una lija eléctrica para pulir barnices o yesos.

Por otro lado, está el corindón sobre papel o lienzo, compuesto por un óxido de alúmina cristalizado, adecuado para lijar maderas muy duras o pinturas que están muy viejas. Además, es útil para remover fácilmente barnices y selladores. Por lo tanto, las lijas de corindón son apropiadas para trabajos pesados.

También, está la tela de esmeril, que es adecuada para metales oxidados, superficies irregulares y curvas. Asimismo, puede brindar una larga vida útil, ya que por lo general ofrece un grano de gran grosor que requiere mayor resistencia para lijar óptimamente superficies rústicas. En cuanto a la fabricación, la tela de esmeril está hecha con una mezcla de minerales que han sido fijados sobre lienzo.

Por último, es posible encontrar una lija al agua, hecha con productos abrasivos que pueden resistir el contacto con los líquidos. Por lo general, es utilizada en piezas de metal, por ejemplo al reparar la superficie de un coche.

 

El origen del papel de lija

Los primeros prototipos de papel de lija se remontan al siglo XII en China. En esta época, se usaba una presentación de pergamino que estaba compuesto principalmente por semillas, granos de arena y fragmentos de conchas marinas. La versión de la lija que conocemos hoy fue desarrollada en 1833 por John Oakey, que en su empresa creó técnicas de pegado y manufactura para componer el papel de lija.

Para finalizar, podemos afirmar que el lijado es uno de los procesos más importantes del bricolaje, pero para conseguir una superficie sin asperezas o con texturas específicas, hay que saber seleccionar el papel de lija adecuado para cada necesidad.

 

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