¿Qué es un tornillo micrométrico?

Última actualización: 27.09.22

 

Si necesitas medir la sección o grosor de cualquier pieza, te interesa saber qué es un micrómetro o tornillo micrométrico. Con esta pieza es fácil obtener datos precisos de forma muy cómoda, mejorando así los resultados de cualquier trabajo.

 

Una de las labores más habituales a la hora de hacer cualquier trabajo de carpintería, fontanería, mecanizado o similar es el de tomar medidas. Algo que es fundamental, si es que queremos realizar un buen trabajo, dado que la forma más sencilla de arruinar cualquiera de estas tareas es hacerlo todo a ojo y pasar de largo las herramientas de medida.

Esto nos lleva a una segunda cuestión, como es la necesidad de usar herramientas de medida que estén adaptadas a aquello que necesitamos medir. Una cuestión fundamental si pretendemos obtener mediciones precisas y de calidad. 

Para medir el grosor de tornillos, tuercas, tubos, secciones y otros elementos, la herramienta más recomendable es el tornillo micrométrico. Una herramienta que, aunque no es muy habitual, lo cierto es que resulta de gran utilidad en estos pequeños trabajos. Algo que podrás comprobar si sigues leyendo nuestro artículo, donde te descubrimos los secretos de este complemento y cómo puede ayudarte a hacer fácil cualquier tarea, con la máxima precisión.

Partes de un micrómetro

Una de las cosas que conviene saber antes de empezar a medir con micrómetro son las partes que tiene esta herramienta. Dependiendo de si estamos ante un micrómetro digital o uno tradicional, veremos ciertas variaciones, que afectan a la forma en que leemos el resultado de la medición o bien a lo que podemos medir.

Lo primero que encontramos en este producto es la zona del cuerpo o bastidor. Esta pieza es la que abre la zona del tornillo, y es en la que colocaremos aquello que queremos medir. La misma se sitúa entre dos elementos, llamados yunque y husillo. El yunque es la parte fija, mientras que el husillo es la móvil. Este se mueve mediante el trinquete, que lo desplaza al interior del cuerpo hasta unirse con el yunque.

El micrómetro se remata con dos elementos. Uno de ellos es la escala, que varía según la unidad de medida que vamos a utilizar. El otro elemento es el tambor graduado, donde vamos a leer la medida. Estas dos piezas son reemplazadas por una pantalla digital LCD cuando se usa un micrómetro digital.

Este sería el planteamiento de un micrómetro de exteriores. Las partes de un tornillo de interiores varían un poco, puesto que el tipo de mediciones a realizar son diferentes. Por eso, el yunque y el husillo que hemos comentado se convierten en dos pestañas alargadas, que se introducen dentro de aquello que queremos medir. Como siempre, es importante elegir pestañas de un tamaño adecuado conforme al tamaño del objeto, aunque de esto ya hablaremos más detalladamente cuanto te expliquemos cómo se mide con uno de estos productos.

 

Tipos de micrómetros

Dado que no siempre vamos a medir lo mismo, existen diferentes tipos de micrómetros. El que hemos definido en el punto anterior es el micrómetro de exteriores, que mide el grosor total de una pieza determinada. Si lo que queremos medir es la sección interior de un tubo, por ejemplo, entonces necesitaremos un micrómetro interior, que se diferencia por abrirse de dentro hacia fuera. La tercera opción es el llamado micrómetro de profundidad, con el que medir cómodamente este parámetro mediante vástagos, que se desplazan con el movimiento de la rueda ya comentada al interior del objeto a medir.

Respecto de la forma de medición, cuando el tornillo micrómetro emplea la rueda ya mencionada, hablamos de uno analógico. Si la misma se reemplaza por una pantalla LCD, estaríamos ante un micrómetro digital. Este último tiene la ventaja de eliminar los errores de visualización y de ofrecer, en general, una mayor exactitud en el funcionamiento. Todo depende de la calidad del producto elegido y del rendimiento que sea capaz de ofrecernos.

Como tercera opción, tenemos el micrómetro de carátula, que cambia el tambor de medición por un dial con aguja, en donde se muestra la medición que realicemos. No obstante, esta no muestra una medición en milímetros, sino la variación entre una pieza modelo y otra similar, siendo utilizado para medir el margen de error en procesos de fabricación. Por eso, su escala utiliza porcentajes, que nos indican cuánto más o cuánto menos grueso es el objeto medido respecto de la pieza original.

Cómo medir con micrómetro

Una vez que tenemos claros los tipos y partes del micrómetro, es momento de pasar a la acción. Para medir con micrómetro, es fundamental elegir la pieza adecuada tanto a lo que queremos medir como al tamaño del objeto. De poco sirve un micrómetro de poco grosor si queremos medir el tamaño de una tubería gruesa, igual que tampoco es útil un micrómetro enorme para calcular el grosor de un tornillo.

Pongamos por ejemplo una figura Playmobil Un Dos Tres. Si queremos medir el grosor de uno de sus brazos, necesitaremos un micrómetro exterior, debidamente regulado para un tamaño reducido. Introduciremos el brazo entre el husillo y el yunque e iremos girando el trinquete hasta que el brazo quede correctamente situado, realizando la lectura de la medición. El mismo proceso nos sirve para medir el grosor del cuerpo o de la cabeza.

Sin embargo, si lo que queremos es medir el espacio interior de su cabeza, esa que de pequeños llenábamos de plastilina, necesitaremos de un micrómetro interior y más bien pequeño, dado que los Playmobil no son especialmente cabezones. Para proceder, colocaremos las dos puntas de medición dentro de la cabeza e iremos abriendo la misma hasta llegar al límite. Rematamos el trabajo realizando la lectura correspondiente, para tener la medida correcta.

 

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