¿Cómo aislar ventanas del frío?

Última actualización: 27.09.22

 

Mantener tu hogar protegido del frío y del calor no solo te ayuda a ahorrar energía y dinero, sino que también genera un mejor confort en tu hogar. Lo mejor es que el aislamiento de ventanas es una solución barata y fácil de ejecutar, sin que esta tarea te lleve mucho tiempo o esfuerzo.

 

Si durante el invierno pasas frío en casa, es posible que necesites sellar ventanas y reducir las fugas de calor, así como impedir el acceso del frío exterior a las estancias de tu hogar. Este es uno de los principales problemas que afectan a las construcciones de nuestro país, pudiendo llegar a suponer una pérdida energética que ronda el 10% del consumo de energía de un hogar medio.

Afortunadamente, existen diversos trucos para aislar ventanas, cajas de persianas y otros elementos, que hacen fácil acabar con el problema. Lo mejor de todo es que este proceso no conlleva un gasto elevado, así que con un poco de tiempo y esfuerzo podrás ganar en confort y ahorrar dinero en energía. Si quieres saber cómo aislar ventanas de aluminio, metálicas, de madera o de cualquier otro material, te descubrimos cómo hacerlo en nuestro artículo.

 

Cómo aislar ventanas correderas

Cuando se trata de aislar ventanas correderas, la herramienta a utilizar son los burletes específicos para este tipo de ventanas. Estos perfiles se sitúan en las zonas por donde la ventana se mueve, tales como los cierres laterales, pero también allí donde la ventana encaja en el marco.

El aislante térmico de ventanas correderas se presenta en diferentes formas. Una es la de los perfiles en P, presentados en tiras triples y con unas medidas muy amplias, ideales para cuando se necesita aislar grandes espacios u holguras. Los burletes tipo D generan un aislamiento doble, dejando la zona corredera de la ventana en el centro de la pieza. No obstante, para este cometido también dispones de los perfiles en E, que sirven tanto para la base como para aislar los laterales del marco. 

En todo caso, no te será difícil aislar el marco de una ventana de aluminio usando cualquiera de estos modelos, presentes en diferentes materiales y con una amplia gama de medidas. Además, todos estos burletes se instalan cómodamente gracias a su base adhesiva, de alta calidad. Así que no tienes más que retirar la tira protectora y limpiar las diferentes superficies donde vayas a colocar el aislante de ventanas para mejorar la adherencia.

Cómo aislar cristales del frío

Toda ventana tiene dos componentes: marco y cristal. Para completar el trabajo de aislamiento, te damos algunas pistas sobre cómo reducir el frío que se transmite por los cristales al interior de tu vivienda. Algo fundamental cuando se trata de ventanales de cierto tamaño, que pueden emitir grandes cantidades de frío o calor a la estancia.

En este caso, vamos a usar un aislante térmico de ventanas, formado por láminas de plástico con capacidad de protección térmica. En la práctica, estas láminas vienen siendo similares a un foro para libros, con un grosor determinado y que generan una capa aislante entre el aire de tu hogar y el frío que transmite la ventana al interior. La ventaja es que este sistema puede usarse sobre cualquier cristal, sin importar el tamaño del marco. Así que estas láminas son adecuadas para aislar ventanas antiguas de madera, ventanas de aluminio o plásticas, siempre que sus cristales sean accesibles, como es habitual.

 

Cómo aislar el cajón de la persiana

Seguimos analizando elementos que puedes aislar, para incrementar el confort de tu hogar. Y ahora les toca el turno a las cajas de las persianas. Este es uno de los elementos que, por sus características, peor aislamiento tiene. Dado que la persiana requiere de mantenimiento y limpieza, no es posible cerrar por completo la misma con silicona u otros productos de carácter fijo. Por eso, es fundamental cerrar cuantos más espacios mejor de este cajón, pero manteniendo la accesibilidad al interior.

Para este trabajo, tenemos dos opciones diferentes. Una de ellas es recurrir a los rollos de capas reflectivas de tipo flexible. Este material se forma con diferentes materiales, entre los que se incluye el aluminio de exterior y diferentes rellenos protectores. Lo mejor de todo es que su instalación es tan sencilla como colocar el material en el frontal de la caja, obviamente por la parte interior, quedando cubierto este con la tapa de acceso a la caja. El adhesivo incluido facilita la colocación y deja el protector en su lugar.

Como alternativa, contamos con los paneles de aislamiento semirrígido. Este sistema cuenta con dos partes diferentes, que encajan entre sí. Una de ellas es la base, que se sitúa en la parte inferior del rollo de la persiana y sobre la caja, mientras que la otra se ubica sobre la superior. Este segundo panel tiene un diseño curvado, generando así el máximo aislamiento. En caso de que recurras a esta solución, es clave que tomes medidas, para dar con el producto que aislé al máximo ese espacio interior.

Otras soluciones

Hasta ahora hemos tratado las diferentes formas de aislar las ventanas mejorando su estanqueidad estructural. Pero hay otras soluciones con las que reducir el consumo energético de tu hogar con facilidad. Una de estas soluciones son las persianas aislantes. Estas se montan en el interior y pueden enrollarse cómodamente.  Las mejores son las de panel o de tipo estor, que aíslan mejor el frío y el calor de las ventanas.

Otra solución interesante es el uso de cortinas aislantes del frío. Frente a las cortinas convencionales, estas cuentan con un tejido capaz de absorber el frío, el calor, el ruido y que incluso pueden tapar la luz, por lo que son muy recomendables en los dormitorios. 

Lo mejor de todo es que la amplia variedad de propuestas actuales une la eficiencia de este aislante con un diseño elegante, que encaja en cualquier entorno. No te olvides de usar la cinta métrica para medir las dimensiones que necesitas, siendo mejor que sobre a que falte material.

 

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